Duelo, fe y exigencia de justicia: Mil 500 familias de desaparecidos se reúnen en el Santuario de los Mártires
El domingo 30 de agosto de 2026, cientos de familiares de personas desaparecidas llevaron a cabo una marcha pacífica desde la Av. Cristóbal Colón hasta el Santuario de los Mártires Mexicanos. La movilización se organizó con el fin de asistir a una celebración litúrgica conmemorativa por el Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, una fecha establecida formalmente por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Al mediodía, un estimado de mil 500 personas se reunieron en el santuario, donde fueron recibidas por el Arzobispo de Guadalajara, el Cardenal José Francisco Robles Ortega.
Declaraciones de la homilía del Cardenal Robles Ortega
Durante su intervención, el Cardenal Robles Ortega hizo un reconocimiento al esfuerzo de las familias buscadoras, señalando que "se niegan a quedarse en la comodidad de su casa, durmiendo y comiendo tranquilos como si nada hubiera pasado". Indicó que, motivadas por el afecto familiar, estas personas se exponen al "sacrificio de buscar, con los riesgos, peligro y cansancio" que la tarea demanda.
El Arzobispo expuso que la persistencia de esta problemática impide la paz social: "Queremos vivir en paz, pero [no lo lograremos] mientras existan tantas formas de violencia entre nosotros; sobre todo esta, tan cruel, de tomar y desaparecer forzadamente a personas de las que después no podemos saber algo. Ese es un gran obstáculo para vivir en paz". Asimismo, compartió su experiencia al observar las vallas y el suelo de la Catedral cubiertos de imágenes: "Le parte el alma llegar a Catedral y ver vallas y el piso llenos de fotografías con rostros congelados... hay una vida detrás de cada rostro, no un número".
Finalmente, el prelado advirtió que el perfil de las víctimas muestra una tendencia hacia edades más tempranas, afectando a "más jóvenes, adolescentes, en la plenitud del inicio de su vida". Señaló que el objetivo de estas acciones suele ser "sumarlos a las filas del crimen organizado" e hizo un llamado a las autoridades correspondientes para que utilicen los recursos a su disposición y cumplan con su deber de evitar que la situación continúe.
Testimonios de integrantes de colectivos de búsqueda
En el evento participaron miembros del colectivo Familias Unidas por Nuestros Desparecidos Jalisco (Fundej). Entre ellas se encontraba Margarita Jiménez Cruz, quien realiza la búsqueda de su hijo, José Guadalupe Ramírez Jiménez, desaparecido el 26 de marzo de 2023 a la edad de 47 años. Jiménez Cruz explicó que su presencia en el Santuario responde al propósito de "no perder la fe de encontrar a sus hijos desaparecidos" y apuntó que el colectivo funciona como "un apoyo que se tienen entre compañeras".
Por otro lado, Teresa Sánchez Zamora, también integrante de Fundej, expuso el caso de su hijo, quien desapareció el 10 de enero de 2022. Sánchez Zamora detalló que el cuerpo de su familiar ingresó al Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) el 15 de enero de ese año; sin embargo, las autoridades le notificaron el hallazgo hasta el 3 de octubre de 2022. Ante esta situación, pidió empatía a la sociedad y declaró: "Buscamos justicia y memoria, porque aún habiéndolos encontrado, las autoridades siguen dándonos la espalda en lo jurídico".
Datos de la crisis de desapariciones
De acuerdo con las estadísticas de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), el estado de Jalisco se ubica como la tercera entidad federativa con el mayor número de registros de personas desaparecidas en el país, antecedido únicamente por Tamaulipas y el Estado de México. La cifra oficial en territorio jalisciense se sitúa cerca de los 14 mil casos, mientras que el acumulado en todo el territorio nacional se calcula en un mínimo de 132 mil personas desaparecidas.
La labor de la Iglesia diocesana frente al tejido social
En respuesta a esta problemática, la Arquidiócesis de Guadalajara mantiene activa la iniciativa denominada "Gran Misión de la Misericordia", la cual surgió como un acuerdo de su XII Asamblea Eclesial Diocesana de Pastoral. A través de esta estrategia, la institución eclesiástica ofrece acompañamiento constante mediante apoyos de carácter espiritual y profesional dirigidos a las familias que enfrentan la ausencia de sus miembros.
Como parte de esta labor pastoral, la Comisión Diocesana para la Pastoral Litúrgica (CODIPALI) estructuró y distribuyó una serie de subsidios de oración que incluyen:
- Un esquema específico para la celebración de la "Misa por las Víctimas de Desaparición Forzada y sus Familias", elaborado a partir de textos bíblicos y del Misal Romano aprobados para México.
- Tres formularios para la realización de la "Hora Santa", que permiten integrar la adoración con el rezo del Viacrucis, el Santo Rosario o una Celebración de la Palabra.
La arquidiócesis promueve el uso de estos materiales en sus comunidades parroquiales con el objetivo de fomentar la solidaridad comunitaria, ofrecer consuelo a los afectados y animar a los ciudadanos a participar de forma activa en la reconstrucción del tejido social.
El acompañamiento eclesial: La Gran Misión de la Misericordia
Lejos de una respuesta superficial, la Iglesia de Guadalajara ha articulado una estructura de soporte técnico y pastoral denominada la "Gran Misión de la Misericordia". Este proyecto, fruto directo de las reflexiones de la XII Asamblea Eclesial Diocesana, busca ofrecer un "acompañamiento integral" que trascienda el consuelo espiritual orientados a la reconstrucción del tejido social y otras periferias existenciales del plan diocesano.
La Comisión Diocesana para la Pastoral Litúrgica (CODIPALI) se suma a esta misión a través de subsidios y herramientas para la oración comunitaria:
- Misa Especial: Un formulario litúrgico específico para las Víctimas de Desaparición Forzada, basado en textos eucológicos aprobados para México.
- Hora Santa y Viacrucis: Materiales diseñados para integrar el dolor de las familias en la adoración eucarística, el rezo del Rosario o el camino de la cruz.
- Subsidios de Palabra: Celebraciones diseñadas para fortalecer la esperanza en comunidades parroquiales afectadas por la violencia.
Contexto estadístico: Jalisco en el epicentro de la crisis
La solemnidad del encuentro en el Santuario contrasta con la frialdad de las cifras que sitúan a Jalisco en una posición deshonrosa. Según datos de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), el estado ocupa el tercer lugar nacional en desapariciones, superado únicamente por Tamaulipas y el Estado de México.
En Jalisco, la cifra oficial se aproxima a los 14,000 casos, contribuyendo a un total nacional que ya alcanza la estremecedora cifra de al menos 132,000 personas desaparecidas. Este dato, que ha crecido de manera alarmante durante los últimos lustros, convierte la movilización de las familias en un acto de dignidad necesaria. La reunión en el Santuario de los Mártires cierra con una certeza: mientras el Estado siga administrando ausencias en lugar de garantizar presencias, la fe de estas familias será el único faro que mantenga viva la esperanza de que, algún día, todos volverán a casa.




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