¿Qué puede enseñarnos hoy un hombre que murió hace 800 años?
El 3 de octubre de 2026 se cumplen ocho siglos de la muerte de San Francisco de Asís. El papa León XIV proclamó por eso un Año Jubilar del 10 de enero de 2026 al 10 de enero de 2027, con indulgencia plenaria para quien peregrine a un templo franciscano [1].
Ocho siglos. La cifra impone una pregunta: ¿qué puede seguir diciéndonos hoy un hombre que murió a los cuarenta y cinco años, en una ciudad de Umbría, hace ochocientos años?

No cambió el mundo con un plan. Lo cambió empezando por lo que le costaba más.
Míralo en movimiento
Asís celebró el centenario con una procesión y una vigilia que recorrieron el mundo. Este es el resumen de las celebraciones por los 800 años del tránsito de Francisco:
La respuesta a esa pregunta está en cuatro lecciones que no envejecieron. Aquí van, cada una con su tarea concreta.
1. La conversión empieza por lo que más nos repugna
Francisco lo escribió él mismo en su Testamento, el texto donde quiso dejar lo esencial: "como estaba en pecados, me parecía extremadamente amargo ver a los leprosos. Y el Señor mismo me condujo entre ellos, y practiqué la misericordia con ellos". Y añadió: "aquello que me parecía amargo, se me convirtió en dulzura del alma y del cuerpo" [2].
Hijo de un rico comerciante de telas, no empezó por una gran idea. Empezó bajándose del caballo para besar al leproso que le daba asco (vida y conversión de Francisco).
La lección. El cambio arranca por aquello que evitamos. Esta semana, hazle frente a una sola cosa que llevas tiempo esquivando.
2. La pobreza es una decisión de libertad
De joven, Francisco gastaba sin medida y le gustaba la ropa elegante. Todo eso lo dejó: ante el obispo se quitó la ropa, la devolvió a su padre y dijo que ya no tendría más padre que el del cielo (vida y conversión de Francisco).
Idealizar la miseria sería otro error. Francisco descubrió algo distinto: decidir qué nos posee.
La lección. La pregunta verdadera es cuánto dependes de lo que tienes para estar en paz. ¿Qué te tendría libre si lo soltaras?

3. Cruzar la línea del que piensa distinto
En 1219, en plena Quinta Cruzada, Francisco viajó a Egipto y pidió entrevistarse con el sultán Al-Kamil, el "enemigo" de la guerra (Enciclopedia histórica). Cruzó las líneas para dialogar, no para vencer.
La paz no se construye entre los que ya piensan igual.
Ese gesto es el que el Papa León XIV recordó al abrir el centenario: "Tú, que desarmado atravesaste las líneas de la guerra y la incomprensión, concédenos el coraje de construir puentes allí donde el mundo levanta fronteras" [3].
La lección. En un tiempo de polos enfrentados, acércate a quien piensa distinto sin la meta de aplastarlo. Escucha antes de responder.
4. Cuidar la casa común porque todo es hermano
Hacia 1225, ya casi ciego, Francisco compuso el Cántico de las Criaturas y llamó "hermano Sol", "hermana Luna" y "hermana madre Tierra" a lo creado [4]. En 1979, san Juan Pablo II lo nombró patrón de la ecología por ese amor a la creación [5].
La lección. El cuidado de la creación empieza en gestos concretos: lo que consumo, lo que desperdicio, lo que comparto.

Por qué importa un aniversario
Un Año Jubilar es una oportunidad viva, y la Iglesia la hizo concreta: peregrinar a un templo franciscano, confesarse, comulgar y rezar por el Papa permite recibir la indulgencia plenaria, también aplicable a los difuntos, hasta el 10 de enero de 2027 [1].
En su carta a la familia franciscana, el Papa León XIV recordó que la paz tiene tres dimensiones que no se pueden separar: la paz con Dios, la paz entre las personas y la paz con la creación [3]. Ahí está, entero, el programa de Francisco.
Cómo vivir este centenario
Ocho siglos después, la fiesta del 4 de octubre puede ser más que una fecha en el calendario. Es una invitación a tres gestos concretos:
- Peregrinar. Visitar una iglesia franciscana o dedicada a San Francisco y ganar la indulgencia plenaria, por uno mismo o por un difunto, antes del 10 de enero de 2027.
- Orar la oración del Papa. El Pontífice compuso una plegaria a San Francisco para el centenario: pedirle que nos enseñe a ser "artesanos de paz, testigos desarmados" en un tiempo de conflictos.
- Cuidar la creación. Como patrono de la ecología, Francisco nos deja una tarea simple y actual: tratar las cosas del mundo como hermanas, no como posesiones.
San Francisco murió la tarde del 3 de octubre de 1226, sobre la tierra desnuda de la Porciúncula, saliendo al encuentro de la "hermana muerte" [5]. Ocho siglos después, la pregunta sigue siendo la misma: qué tan cerca estamos de vivir así, en concreto, esta semana.
Para profundizar
Si quieres conocer la figura del santo antes de la fiesta, este video resume lo que Asís vivió por el centenario.





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